2010-02-22 - rtl2 news - Tokio Hotel Tourstart

22/2/10

Los Angeles [22-10-09] HQ

27/10/09




Welcome to Humanoid City Tour 2010

Welcome to Humanoid City Tour 2010


22.02.2010: Esch Alzette (Luxemburgo)
23.02.2010: Rotterdam (Holanda)
25.02.2010: Bruselas (Bélgica)
26.02.2010: Oberhausen (Alemania)
28.02.2010: Hamburgo (Alemania)
01.03.2010: Copenhague (Dinamarca)
03.03.2010: Oslo (Noruega)
04.03.2010: Estocolmo (Suecia)
05.03.2010: Göteborg (Suecia)
07.03.2010: Helsinki (Finlandia)
08.03.2010: San Petersburgo (Rusia)
10.03.2010: Moscú (Rusia)
14.03.2010: Łódź (Polonia)
15.03.2010: Praga (República Checa)
17.03.2010: Lille (Francia)
18.03.2010: Lyon (Francia)
20.03.2010: ST. Herblain (Francia)
22.03.2010: Niza (Francia)
23.03.2010: Marsella (Francia)
25.03.2010: Torino (Italia)
26.03.2010: Padova (Italia)
28.03.2010: Zagreb (Croacia)
30.03.2010: Viena (Austria)
31.03.2010: Zurich (Suiza)
02.04.2010: Toulouse (Francia)
03.04.2010: Ginebra (Suiza)
05.04.2010: Barcelona (España)
06.04.2010: Madrid (España)

07.04.2010: Lisboa (Portugal)
11.04.2010: Roma (Italia)
12.04.2010: Milán (Italia)
14.04.2010: París (Francia)

Nuevos montajes.



09 10 24 Mario Barth Tokio Hotel Autoscooter

26/10/09

Tokio Hotel - Automatisch Live @ Elämä Lapselle September 9th 2009

20/9/09

Perdóname by [...Eri...] [from:Tokio Hotel Spain Foro]

21/4/09

Mini fic by [...Eri...] [http://foro.tokiohotelspain.com/showthread.php?t=2736]


-Tom... ¿Me estás escuchando? – unos suaves golpecitos sobre mi hombro derecho, fueron la causa de que alzara la mirada perdida que poseía en aquel momento, en dirección a mi hermano.Su rostro pálido cual porcelana, se arrugaba allá en un punto concreto de su frente, quizá por alguna preocupación que acarreará su mente o simplemente por los nervios de acabar el concierto de una vez.Nuevos gritos resonaron por todo el recinto. Demasiadas personas en un sitio tan cerrado y pequeño. ¡Me estaba empezando a ahogar! Sentía que el aire me faltaba, aunque eso igual no se debía a la cantidad de personas encerradas aquí. Quizá había un motivo detrás de todo eso. Un motivo que conocía bien.Solo nos quedaba una canción, la última canción de la noche... Para volver al hotel y quedarme sentado solo y llorando, en una de las oscuras esquinas de mi amplia y mullida habitación. ¿Llorar porqué? Os preguntaréis muchos de los que leáis esto, seguro. Yo os responderé con sumo gusto, y fácilmente. En cortas palabras. Porque mi hermano no es mío, porque su amor no me pertenece y nunca me pertenecerá.Enfoqué mi vista nuevamente sobre el porcelanoso rostro de Bill. Entrecerré los ojos y asentí, esperando e incitándole a que continuara.-Te decía que, si quieres, sólo si quieres, podría cantar la canción a tu lado la mayor parte del tiempo.- “By Your Side”. Esa era la canción que nos tocaba. La última canción que habría deseado tocar ahora mismo. Imaginé toda la parafernalia y el motivo de aquello.Llevaba semanas abstraído, lejos de Bill, lejos del mundo y de la sociedad. Mi madre me llamaba al móvil todas las noches o siempre que podía, preocupada ante mi estado de no comer nada y con ojeras que me llegaban hasta los pies. David le habría avisado. Pero nunca le contestaba el teléfono. Nunca. No quería escuchar ninguna palabra, fuera de quien fuera, que no saliese de los dulces y sonrosados labios de mi hermano. Aunque tan sólo fuera un “Te Quiero”. Aunque no sintiera lo mismo que yo siento. Me conformaría con saber que me quiere, al menos como hermano.¿Estoy enfermo? Algunos de vosotros me diréis que si. Otros, simplemente, esquivaréis la pregunta. Os doy la razón. Una persona que ama a su propio hermano gemelo, no puede andar muy cuerda. Pero... Pensar en su dulce rostro pálido y aniñado, en sus ojos avellanados, tales como los míos, marcados por oscuras sombras y perfilados por rayas negras, en sus sonrosaditos labios sobre los míos, en jugar con esa lengua cuyo piercing metálico escondía y guardaba más de mil placeres...-¡Tom, tío! Os toca salir. ¡Y no la cagues!- Lancé una mirada furibunda a mi productor y agarré fuertemente mi Gibson blanca y ribeteada en negro.Observe como Bill se colocaba mejor la blanca toalla alrededor de su largo y fino cuello pálido. Me quede mirando su espalda que se marcaba contra la ropa ajustada que llevaba. Sus finos brazos agarraban con fuerza el micrófono y ambos caían al lado de su cuerpo. Espere a los dos toques de Gustav, que indicaban mi entrada y me preparé para entrar en escena sobre aquella superficie metálica. Miles de ensordecedores gritos sonaron cuando mi pie derecho toco levemente el borde del escenario. Los carteles que inundaban el recinto, brillaban como fluorescente debido a los potentes focos. Y una conocida melodía cantaba por una dulce voz sonó a mi espalda. Cerré los ojos y dejé que la música invadiera mi cuerpo y fluyera por mis venas.No one knows how you feel.No one there you’d like to see.The day was dark an full of pain.Intenté controlar la cantidad de lágrimas cristalinas y saladas, que se agolpaban contra la fina piel de mis párpados. Parecía escrita para mí, o eso era lo que creía en esos momentos, cuando me identificaba totalmente con esa letra. Era perfecta. Y nunca me había dado cuenta de ello. Expresaba todo lo que sentía.Mis días, todos ellos sin excepción alguna, se tornaban negros y cargados por un inmenso dolor. Un dolor que me rompía el corazón en mil pedazos diferentes, en mil pedazos que tan sólo el amor de mi hermano podría volver a juntar. Un dolor que corroía mis venas e inundaba mi cuerpo al completo, al observar como sonreías a todo el mundo. Como querías a todo el mundo. A todo el mundo... Menos a mí. Odiaba la opresión que se producía en mi pecho, la sensación de no poder respirar si tú no me ayudabas. Dolía y duele.You write “Help”With your blood.‘Cause hope isa ll you’ve gotYou open up your eyesBut nothing’s changed.Una fina lágrima escapó de la cárcel de mis ojos.Noté como la voz de Bill se apagó en un momento determinado al verla y como casi corrió a mi lado. Ahora más que en ningún momento de toda la actuación, deseaba que la canción concluyese.Que todo acabase y volver corriendo a mi oscuro rincón, donde dejaría que el dolor volviera a florecer. Porqué ¿Para qué gritar “Ayuda” Si nadie puede oírme? ¿Para qué desgarrarme la garganta, si nadie puede curarme?.Turn aroundI’m hereIf you want it’s me yo’ll see.Doesn’t countFar or nearI can hold youNo conseguí terminar de captar el resto de las palabras del estribillo. Por favor, por favor... Que todo acabe ya, Por favor... Quizá empezé a sollozar verdaderamente fuerte, o quizá más lágrimas rodaron por mi rostro demacrado y ojeroso.I’m by your sideJust for a little whileWe’ll make it if we try.Tan sólo recuerdo me dí la vuelta lo más rápido que pude y salí del escenario, oyendo miles de gritos indignados a mi espalda. Corrí por los amplios pasillos, cruzándome con un gran número de personas que seguramente trabajarían a la discográfica. Ya no hacía nada por tratar de disimular y ocultar las lágrimas que caían por mi rostro, mojando levemente mi brillante piercing plateado, sobre mi labio.Llegué a la puerta trasera la cual daba al gran aparcamiento posterior al recinto donde había tenido lugar el concierto. Empujé la maneta con toda la fuerza que pude y la puerta metálica se abrió con un fuerte chirrido de bisagras. Como pude salí del inmenso y aplastante recinto, en el que se empezaban a oír las pisadas de mis compañeros, posiblemente buscando algún rastro de su guitarrista perdido y fugado.Corrí por las callejuelas empedradas, buscando el lugar donde se encontraba mi hotel, evitando en todo momento las grandes avenidas. Huir de los problemas no es la solución. ¡Has de enfrentarte a ellos!, mi cabeza murmuraba cosas incoherentes contra mis oídos, provocándome una fuerte jaqueca de la cual no podía librarme. ¡Callaros!, les grite a todas ellas en mi mente. Verdaderamente me estaba volviendo loco, Primeo me enamoraba de mi hermano, luego huía del recinto del concierto... ¡Y ahora oía voces! Observé la amplia fachada del hotel, no pensé que tardaría tan poco en alcanzarlo. Entré por las puertas dobles, veloz cual gacela. No recuerdo la rapidez con la que ascendí los escalones, ni recuerdo con cuantas personas me crucé y a cuentas de ellas empujé con fuerza contra el tapizado. Recuerdo que metí la llave magnética en la ranura electrónica. Cerré la puerta de una patada y me dirigí rápidamente hacia el pequeño escritorio de madera oscura de caoba.Agarré un papel y un bolígrafo que tenía por allí tirados, y empecé a escribir, mientras mis nuevas lágrimas bañaban mi rostro sin descanso, convirtiéndolo en un profundo mar cristalino y salado.Querido Bill.Me gustaría que las cosas no tuvieran que ser así. Que tuvieran alguna salida. Pero ya lo he comprendido. Si no te puedo tener en vida ¿De qué me sirve vivir? Si no puedo besar tus dulces labios y susurrarte contra ellos un Te amo ¿Para qué continuar? Si no puedes amarme de la misma forma en que yo lo hago ¿Para qué seguir sufriendo? Quiero que todo acabe. Que termine de una ve. Quiero dejar de sufrir por algo que nunca en vida hallaré. Quiero soñar que estás a mi lado eternamente y olvidarme del mundo. Soñar que tú sientes lo mismo que yo. Quiero dejar mi vida. Quiero...Te quiero con toda mi alma, pequeño.Tom.Lo plegué lo mejor que pude y lo dejé sobre la cama de matrimonio que inundaba todo el centro de la habitación. En la parte delantera del sobre, resaltaba contra el blanco en letras negras un gran “Bill”. Perfecto. Así lo vería antes de entrar en el baño. Porque no sabía con exactitud lo que podría encontrar mi hermano al entrar en mi cuarto. Si es que llegaba a entrar alguna vez...Mi mano se movió velozmente por los cajones del escritorio de madera del hotel, buscando algo afilado, algo equivalente a un cuchilla, algo que llevará punto afilada y que cortará.Me metí en el baño, sin molestarme en volver la puerta oscura. Remangué al máximo y todo lo que pude, ambas mangas de la ancha y holgada sudadera, cuya procedencia era del bolsillo de Bill, ya que era un regalo por mi cumpleaños. Coloqué las palmas hacia arriba e hice cortes verticales lo más profundos que pude, en ambos lados de la muñeca y en ambas muñecas.Pronto la escarlata sangre empezó a fluir por ellas, manchando todo a su paso, tiñendo de rojo mi sudadera y también el suelo de mármol, duro y frío como la piedra. Los párpados comenzaron a pesarme cada vez más. No lograba mantenerlos abiertos salvo al hacer un tremendo esfuerzo. Quería que el dolor terminase, que todo se volviese negro y que acabase de repente. Pude aguantar lo suficiente para oír como llamaba alguien a mi habitación. Alguien cuya voz conocía a la perfección.-Tom... Sé que estas ahí. ¡Abre la maldita puerta!- ojala pudiera abrirla, ojala...- Tom, por favor.- Pude oír como un fuerte golpe hacía que las bisagras de la puerta saltasen y se soltaran. Me desplomé sobre el charco rojo brillante de sangre, de mi sangre...Los ojos se me cerraron de golpe... Y ya no se volvieron a abrir... Todo se había tornado negro. Y todo había acabado... Por fin...No vi como te lanzabas desesperado hacia mi cuerpo. Ni como sollozabas contra mi pecho. No vi como posabas tus dulces labios sobre los míos con temor pero también con amor. No oí como pedías a gritos desgarradores que me quedará. No oí tus débiles ruegos y sollozos. Y tampoco oí tu último aliento susurrando “Te Quiero”.